La carta de un restaurante o bar es un elemento básico de promoción y marketing, por tanto hay que cuidarlo como tal. Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son los nombres que elegimos para designar a nuestros platos. Os dejamos unos consejos para ayudaros en esta tarea:

1. Usa nombres ilustrados. Los nombres snob tipo “carne ensobrada sobre huevo agitado y astillas de pan” o “alegoría del atardecer laminado, engalanado con esencias de lágrimas rojas de primavera” están en desuso y pasados de moda. Es mejor utilizar nombres que ilustren claramente el plato, añadiéndole un “apellido” que especifique alguna característica a resaltar. Ejemplos:

  • Revuelto de huevos “Bio” ilustra que las gallinas que pusieron estos huevos llevan una alimentación y forma de vida natural.
  • Pizza margarita “Vegana” ilustra que la pizza está hecha con ingredientes 100% vegetales.

2. Poner una descripción clara del plato ayuda al camarero a recoger la comanda: Describir en la carta que un plato está más picante de lo normal o cuáles son los ingredientes del “Crepe de la casa”. Una buena opción para no sobrecargar la carta con textos excesivos es el uso de cartas electrónicas. Las cartas electrónicas permiten incluir fotografías de los platos y fichas dónde se describa cualquier detalle del plato (valores  nutricionales, ingredientes…). Además las cartas electrónicas permiten que los clientes puedan realizar los pedidos sin necesidad de que el camarero anote la comanda.

3. Es tendencia usar un toque de humor en el nombre de los platos: Usar nombres con un toque de humor hace que el cliente recuerde mejor nuestro restaurante y platos. Un ejemplo de humor pueden ser estos nombres inspirados en películas que propone “El Sevilla” en una colaboración con un blog gastronómico : “Atracción Frutal”, “El tinto es básico” o “Algo de pasas con Bloody Mary”.

 

Elegir los nombres de los platos
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