Una de las ventajas de tener un TPV está relacionada con la gestión de los recursos humanos de la empresa. O cómo esos recursos humanos gestionan la empresa. Hoy día, debido a la complejidad de los negocios, es poco habitual encontrarse un comercio que cuente con un único empleado. Es más habitual encontrar varios dependientes, algunos de ellos con tareas específicas como atender a los clientes, cobrar o realizar devoluciones. Esta situación es aún menos común si hablamos de restaurantes, hoteles o bares dónde es normal que trabajen mucho mas de dos personas. Sin embargo, no todos esos trabajadores desempeñan las mismas funciones ni se desea que tengan acceso a las mismas informaciones… Por ejemplo, puede que como dueños de un bar no queramos que el camarero tenga acceso a la caja pero sí que pueda gestionar las comandas. Los terminales punto de venta tienen la solución a esta problemática.

Una de las ventajas de tener TPV en nuestro comercio o establecimiento es que permite la creación y gestión de perfiles con diferentes rangos de acceso. Cada empleado puede tener asignado un perfil determinado en función del puesto que desempeñe, y cada perfil unas atribuciones concretas que permitan diferentes niveles de gestión del terminal. En este perfil aparecerá sus datos personales, comentarios, información de interés y la información a la que tendrá acceso.

De esta forma los gerentes conseguirán la autonomía (ya que tendrán el control de todos los procesos); independencia (los empleados ya no tienen por qué depender de nadie para realizar sus funciones) y control (tanto de ventas como de empleados) en una única herramienta: el Terminal de Punto de Venta (TPV). 

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